Un océano fantasma bajo el polvo

Todo parte del rover chino Zhurong, el pequeño explorador de la misión Tianwen-1. Lo que ha encontrado allí arriba podría cambiar todo lo que creíamos saber, o al menos lo que suponíamos, sobre el pasado húmedo del planeta rojo. Se trata de nuevos datos que apuntan a formaciones sedimentarias bastante reveladoras. El artículo, publicado inicialmente el 25 de febrero de 2025, sugiere que sí, que es posible que hubiera un océano en la superficie.
Utopia Planitia: ¿ríos u océano gigante?

Para el equipo científico, es una señal de que allí se estancó una «gran masa de agua». Pero cuidado, aquí es donde la cosa se complica un poco. La idea de un océano marciano es, desde hace años, motivo de discordia en los laboratorios. Es controvertida, por decirlo suavemente. Casi todo el mundo está de acuerdo en que ha habido agua líquida, eso es un hecho demostrado. Pero, ¿en qué forma? Hasta ahora, las redes de valles y las rocas que teníamos a nuestro alcance nos hablaban más bien de ríos, no necesariamente de un mar inmenso.
Sin embargo, los investigadores señalan que la falta de pruebas concretas siempre había obligado a la comunidad científica a mantenerse cautelosa sobre esta famosa «hipótesis oceánica», aunque las tierras bajas del norte parecían ser el candidato ideal para albergar toda esa masa de agua.
El radar que ve bajo la arena

Aquí es donde se pone técnico, pero sigan conmigo. Según el estudio, estas nuevas imágenes orbitales cambian las reglas del juego: permiten cartografiar la posible extensión de estas aguas, que podrían haber cubierto nada menos que «un tercio de la superficie marciana». Nada menos. El Dr. Benjamin Cardenas, que trabaja en la Universidad de Penn State y es coautor de esta investigación, explicó al Guardian cómo procedieron. Básicamente, Zhurong fue enviado específicamente al sur de Utopia Planitia. ¿Por qué allí? Porque está justo al lado de las zonas donde «se han cartografiado paleolitorales a partir de datos satelitales». Una vez allí, el rover desplegó su radar de penetración del suelo. Se trata de una herramienta formidable. «En general, el radar detecta incluso los cambios más sutiles en el tamaño de los sedimentos», precisa este especialista.
El veredicto del Dr. Cárdenas es definitivo. La estructura que han encontrado es sencilla, sin duda, pero cuenta una historia compleja: debía haber «mareas, olas, un río cercano». Y, sobre todo, todo este pequeño mundo acuático debía de estar activo durante un «periodo de tiempo prolongado». No se trata de un pequeño arroyo efímero. Y para aquellos que aún tengan dudas, precisa que no se parece ni a los volcanes ni a las dunas formadas por el viento, que sin embargo son muy comunes allí.
Conclusión: ¿La cuna de la vida marciana?

Entonces, ¿albergó el Planeta Rojo vida en algún momento? Es muy posible. Para el investigador, este lugar sería, en cualquier caso, «un lugar ideal para enviar una misión de seguimiento en busca de signos de vida pasada». ¿Quién sabe lo que encontraremos bajo la arena la próxima vez?
Según la fuente: science-et-vie.com Este contenido ha sido creado con la ayuda de la IA.